
Ataque Escampe escribe a propósito de esta canción:
"Un artigo aparecido na revista Sada Masoquista e asinado por un misterioso Alfonso González del Campo deunos a idea. "Patatas, maíz, millo miúdo". Eureka. O resto foi unha necesidade exibicionista de facermos o hara-kiri diante de todo o mundo. Galicia es una mierda? Depende, claro. En calquera caso é do tipo de cousas que alguén ten que dicir para que se fale delas e nós, que ninguén o dubide, estamos aquí para abrir e reabrir feridas. Hai unha batería por ordenador e un xilófono do xuízo final. E sobretodo enumeracións: bos e malos, amigos e inimigos, vivos e mortos, coñecidos e descoñecidos, todos estamos condeados a viaxar xuntos na arca de Noé. Retranca? Claro. Ironía? Tamén. Descontento? Moito. En todo caso, que remate canto antes o dioivo e despois falaremos. Boas noites, e até mañá."
Y creo que Ataque escampe en esta canción refleja muy bien una de esas características, la retranca. La retranca es a la vez muy sencilla y muy compleja. Sencilla creo intuir si has nacido y te has socializado aqui hasta la edad adulta, compleja si vienes de otro rincón del mundo y intentas hacer broma en una conversación de bar.
1. de cantidad: no decir ni mucho ni poco.
No argumentan porque Galicia es una mierda, en ese sentido dicen poco, pero repiten hasta la saciedad que Galicia es una mierda.
2. de calidad: decir lo que se sabe que no es falso.
Si sabemos que Ataque es un grupo gallego, que canta en gallego y conocemos mínimamente su trajectória sabemos que no creen que Galicia es una mierda, igual si que no les gusta luar ni ese tipo de folclorismo rancio pero Cantares gallegos...
3. de relación o de relevancia: decir lo que es relevante
No hay jerarquiazación en el discurso, la única idea relevante de la canción es la del título. Podríamos decir que esta máxima no la violan por exceso sino por defecto.
4. de manera: decir las cosas ordenadas
El discurso es bastante caótico, como comentaba entorno a la relevancia, las ideas no estan jerarquizadas ni ordenadas.
La ironía siempre juega con quebrar las expectativas del interlocutor, la sorpresa es una de las bases de este subterfugio de la comunicación, en el que son elementos fundamentales el conocimiento del mundo compartido por los distintos agentes y pacientes de la comunicación, y una fuerte complicidad.